Álbum familiar

Publicado el 20/12 09:27
Navidad de 1956. En la foto de grupo todos sonríen. Todos excepto el tío Mauro, el recaudador de impuestos. El rostro sombrío y la mueca permanente que le tuerce la boca no hacen más que acentuar sus diminutos ojos de rata.
Autor: Rigoberto
Categoría: Imposturas

Carolina

Publicado el 09/12 19:12
Carolina es el personaje principal de la novela que estoy escribiendo en este momento (todos queremos escribir nuestra gran novela en algún momento, ¿no?) Pero, ¿de dónde sale Carolina?, ¿cómo se gestó su personalidad?

El personaje de Carolina es una mezcla de lo mejor de todas esas chicas que me impresionaron en mi primer año de bachillerato en el Liceo Miguel José Sanz de Maturín (mucha razón tienen los que dicen que esa es la edad, alrededor de los 11 años, en la que se hacen los amigos que van a serlo para siempre, o por lo menos aquellos que serán inolvidables). Por ejemplo, Carolina tiene mucho de Karina, la criatura más dulce que jamás conocí, un ángel extraviado en la tierra. Esa niña casi me vuelve loco con sus desplantes. Amor imposible, dueña de mis desvelos, fue causa de largas noches de insomnio y agitación. Su problema es que le gustaban los chicos mayores y de abundante vellosidad (yo fui siempre un lampiño declarado y sin remedio). Los hoyuelos que se le hacían en el rostro cada vez que me regalaba una sonrisa me han dejado una herida en la memoria que jamás alcanzó a cicatrizar. Ella fue la primera que le dio una forma concreta a mis sentimientos. Llegamos a ser buenos amigos (podíamos sentarnos a conversar por horas), pero no más que eso. Carolina también tiene algo de Ana María, una belleza frugal, entradita en carnes, que no paraba de atormentarnos con su sensualidad. El aroma que emanaba de su cuerpo es un recuerdo del que no me he logrado reponer, daría una semana de lo que me resta de vida por volver a sentirlo. Su piel, cubierta de una suave y fina pelusa, la hacía parecer una flor de páramo. Me pregunto a dónde habrá ido a parar tanta belleza. También Yajaira ha aportado lo suyo. Era una morena hermosa, con un pelo largo, liso y de color azabache, que nunca supo lo que era sacar menos de 19 puntos en cualquier examen. Se desenvolvía con unas maneras infantiles que sólo provocaban el deseo de acunarla entre los brazos para dormirla a punta de besos y caricias. Tiene además muchísimo de Xochilt, Zulma y Bertha, futuras reinas de belleza nacidas en el monte que transpiraban deseo y sexualidad por cada uno de los poros de su cuerpo. Fueron ellas las que nos pusieron a hacer equilibrio en la cuerda floja del bien y del mal. Nunca dejaré de lamentar que por mi timidez y cobardía no las dejara asaltarme, tal como le hicieron a algunos otros de mis compañeros con mejor suerte (y más testículos). Y por supuesto que tiene mucho de Damaris, esa niña encantadora a la que le pedí un vello púbico y me lo regaló (y eso que ni siquiera era mi cumpleaños).
Autor: Rigoberto
Categoría: Imposturas

Una noche en la casa de Grace Kelly

Publicado el 05/12 10:24


La acción transcurre en un claustrofóbico lugar en el que se llevan a cabo los más inescrupulosos experimentos con seres humanos. Los macabros laboratorios están bien disimulados en un anexo a la mansión de Grace Kelly. Todos los allí cautivos esperamos turno para ser sometidos a espeluznantes intervenciones quirúrgicas. Por si fuera poco, la amenaza de un ataque bestial se cierne sobre los que allí permanecemos hacinados contra nuestra voluntad. Seduzco a una mucama con el expreso propósito de usarla para ganar mi libertad. Pero al probar sus labios y palpar su cuerpo (mis manos se quedan pegadas a los volúmenes perfectos y firmes de sus nalgas) prefiero quedarme a morir antes que resignarme a vivir sin esos placeres hasta ahora para mí desconocidos. Ella me conduce hasta un salón donde tendré mi primer contacto con la bestia. Roncos gruñidos me avisan de su presencia. El engendro monstruoso se encuentra agazapado detrás de una pared de cristal esmerilado. Apenas distingo su cuerpo desnudo, ¿hombre o mujer?, que con movimientos bruscos de mandíbula devora una pieza que sostiene entre sus manos y que se hace reconocible sólo por un segundo al acercarlo contra el vidrio: se trata de un brazo.

Lo anterior es parte de mi pesadilla de anoche. Es apenas lo que puedo recordar. Debí tomar notas en el momento y no esperar a la mañana siguiente. No sé si pesadilla es el calificativo correcto porque la disfruté bastante. Me pregunto si Takashi Miike soñará las mismas cosas. Si sus películas tendrán un origen onírico. Me pregunto si tendré algún futuro como cineasta.
Autor: Rigoberto
Categoría: Imposturas

Bella durmiente

Publicado el 25/11 11:27
Otro personaje de historias infantiles digno de estudio por un panel de especialistas en varias disciplinas es La Bella durmiente.

Se sabe que la versión de los hermanos Grimm de este cuento, en la que la princesa es despertada por el casto beso del príncipe que la rescata de su sueño, es una alteración que elimina los elementos de canibalismo, violación y adulterio del relato original.

Éste apareció por el año 1528, y en él, el príncipe, que no logra, por más que grita, despertar a la princesa durmiente cuyo nombre es Talia, procede a violarla para luego regresar a casa con su esposa.

La princesa da a luz gemelos y es el hecho de que éstos mamen de sus pechos lo que la hace despertar. Cuando el príncipe pasa de nuevo por el lugar y ve que Talia ha despertado y tiene dos hijos suyos se los lleva a todos a palacio (¿cómo sabe que eran suyos?, vaya pregunta, amigo lector, de eso no se da ninguna explicación en el texto).

Entonces, la esposa del príncipe, que no tiene hijos propios y por lo tanto se ve muy contrariada, trata de matar a los niños diciéndole al cocinero del reino que los prepare para la cena. Pero el príncipe se da cuenta a tiempo del macabro plan y arroja a la mujer al fuego. Por último se casa con Talia y viven felices... por siempre jamás.

En todo caso, esta es mi versión de la historia:

Bella Durmiente
A la hermosa Carmen se le fue la vida en dormir. Se acostaba temprano y permanecía bajo las sábanas hasta bien entrada la mañana. Hacía largas siestas. Esta mala costumbre le impidió terminar con sus estudios. No le permitió tampoco conseguir un trabajo estable o decente. Un buen día, la hermosa Carmen se quedó muerta en la cama a mitad de un descanso. Un amigo de la familia, con lágrimas en los ojos y al verla en el ataúd, sólo atinó a comentar: ¡Qué linda! Quedó igualita, parece que estuviera dormida.

Mientras el diablo duerme

Publicado el 18/11 11:25


Mientras el diablo duerme

A Drago de Asís

Intentémoslo ahora que el diablo duerme
Lo sé, conozco sus costumbres porque convivo con él
y te aseguro que ahora está sumido en el más profundo de los sueños
De Dios, tú lo sabes bien, no tenemos que preocuparnos
pues él tiene cosas más importantes que hacer
que estar pendiente de lo que sucede en este confesionario

Relájate, escucha mis faltas murmuradas a través de la rejilla
permite que el áurea verdosa de mi mal te seduzca
Deja la vergüenza para luego, que el tiempo sobra
Espera que dé la vuelta y entre en tu guarida
“El templo está vacío, padre”, te susurro al oído
y en silencio te prometo que nuestro secreto será guardado
pues el fuego del pecado para siempre ha sellado mis labios
Me arrodillo penitente entre tus piernas, subo la sotana lentamente
más arriba de tus rodillas temblorosas, hasta tu cintura
En arrepentimiento bajo mi cabeza hacia tu cadera
y expío mis culpas cumpliendo el más ansiado de los pecados

Amén.

(Este poema es una creación de mi gran amiga Maranta Rubiera, poeta de la oscuridad. Mi única contribución fue adornarlo con una fotografía hecha a la medida del texto e igualmente con propósitos incofesables)
Autor: Rigoberto
Categoría: Imposturas

Soliloquio del lobo

Publicado el 11/11 11:24
¡Oh, Dios!, cómo duele esta niña entre mis fauces.

Del cuento de Caperucita Roja se conocen por lo menos cuatro versiones formales.

Una de ellas es la de Charles Perrault, en la que Caperucita termina siendo devorada por el lobo (es la más realista, si nos atenemos a la lógica más severa).

En la versión de los hermanos Grimm, Caperucita y su abuelita son rescatadas de la barriga del lobo por un leñador, quien, mientras la fiera duerme después de la suculenta comida, le abre la barriga con una tijeras para rescatar a las damas, para luego llenarle la panza con piedras y lanzarlo al río (es curioso que el lobo no llegue nunca a despertarse sino hasta que lo cubre el agua). En esta versión todos terminan siendo felices para siempre y el lobo se convierte en una linda alfombra. Noten el hecho curioso de que las damas no alcancen jamás a defenderse por sí solas.

Una versión con marcado tinte de canibalismo, fue la que circuló por Austria e Italia, en la que Caperucita come la carne y bebe la sangre de su abuela asesinada por el lobo y en la que ella termina también por ser devorada. Un pequeño fragmento de esta versión:

–Abuelita, tengo sed, ¿me das algo de tomar?
El lobo, disfrazado de abuelita, le responde:
–Revisa esa taza, debe haber algo de vino.
–Abuelita, este vino está muy rojo.
–Calla y bébelo, es la sangre de tu abuela.
–¿Cómo dices?
–Sólo bébelo y calla.
Luego caperucita dice:
–Abuelita, tengo sueño.
A lo que la fiera responde:
–Quítate las ropas y ven a acostarte aquí conmigo.


Pero existe una versión francesa llamada “La falsa abuelita”, en la cual Caperucita se salva gracias a su propia astucia. En ésta, una vez que la niña está desnuda y en la cama con el lobo se da cuenta de que no es su abuela la que descansa a su lado, lo cual le causa un gran susto y sin saber muy bien que hacer le dice:

–Abuelita, necesito ir al baño.
El lobo, relamiéndose de gusto, le dice:
–No te preocupes, niña, puedes hacer pipí aquí en la cama.
Caperucita insiste y aprovecha la oportunidad para escapar.


Cabe destacar, por si no se han dado cuenta, que el verdadero peligro comienza cuando Caperucita se mete en la cama con el lobo (lo cual no es de extrañar, lo sé).

En todo caso, este cuento estaba destinado a las jovencitas que comenzaban a convertirse en mujeres. Pero en las versiones más antiguas (como la francesa) Caperucita no es castigada por esto, sino que engañando al lobo logra escaparse de él, es decir, sobrevive utilizando sus propias artimañas (tenían que ser las francesas). Algo diferente ocurre con la versión de Grimm y Perrault, en las que el claro mensaje es que las niñas deben ser buenas, no deben apartarse del camino, deben tener cuidado de los hombres, y sobre todo reprimir cualquier interés por el sexo (no es de extrañar que después de los doce años este cuento no le interese a ninguna fémina).

El silencio de los hipopótamos

Publicado el 07/11 15:15


El silencio de los hipopótamos

Cuando la bestia en su interior no duerme, Jason se complace en introducir su sexo desproporcionado en la humanidad de mujeres obesas y corpulentas, a las que llena con su polen viscoso y fermentado, haciéndolas saltar de un espasmo a otro hasta dejarlas desdibujadas y sin alma como animales destripados.

(Foto: cortesía de Rigoberto Rodríguez, o sea: yo)
Autor: Rigoberto
Categoría: Imposturas

La voz de Lila

Publicado el 04/11 10:32
Fotograma de la película "La voz de Lila"

Me entero por Internet que se encuentra disponible en DVD la película Lila says (Lila dice). Ese título y la foto de cubierta hacen que las dendritas en mi cerebro comiencen a echar chispazos (supongo que de alegría). Salgo disparado a la biblioteca y luego de remover libros por un par de minutos consigo lo que estoy buscando. Es un pequeño volumen de aspecto deslucido que esconde una de las mejores historias que he leído en los últimos años. Se trata de La voz de Lila. El autor se esconde bajo el pseudónimo de Chimo.

¿Quién es este Chimo?, ¿por qué alguien que escribe tan maravillosamente tiene que hacerlo a escondidas? 1996 es la fecha de publicación y ni siquiera un tiraje de decenas de miles de copias, la traducción a varios idiomas y una película basada en la obra han sido suficientes para develar su identidad. Algunos piensan que se trata de un escritor de mucho prestigio que no desea que lo relacionen con el género. Una mujer, se atreven otros a aventurar.

El libro nos narra una historia de amor y seducción de efectos hipnóticos. Un amor tan intenso que, como era de esperarse, va a desembocar en tragedia. Está escrito con algunos signos de torpeza gramatical (aunque esto bien pudo haber sido hecho adrede, para despistar). En el prólogo se nos cuenta que el manuscrito fue entregado, en el año 1995, por un abogado, al presidente de una editorial. Para ese entonces el autor se encontraba en la cárcel cumpliendo condena y había decidido presentar el texto bajo una identidad encubierta.

Chimo (el narrador, ahora) es uno de esos seres extraordinarios que brota en la miseria más terrible, desafiando todas las convenciones de las ciencias sociológicas. Quiere ser escritor y tiene talento, pero el entorno no lo ayuda para nada. Garabatea sus cuadernos entre los escombros de una casa en ruinas, en un rincón alejado que llama “su oficina”.

Lila es un diamante en bruto. Vive con su tía y es la única jovencita rubia en un barrio pobre de las afueras de París habitado en su mayoría por familias árabes. De todos los chicos del barrio a Lila sólo le interesa Chimo, porque le parece diferente. “Me gustan tus ojos cuando te hablo”, le dice.

La de Lila es una voz: “… que hace daño pero no adrede, una voz para creer en milagros y anunciar la salida de aviones que no regresarán nunca…”.

Lila habla de sexo con franqueza pero sin ingenuidad. Con una crudeza que raya en lo vulgar, pero sin por ello estar reñida con lo romántico o lo erótico. Esa manera casi insolente de expresarse, de manifestar su sexualidad hace que Chimo entre a la fuerza en otro universo (el de ella) y emprenda un viaje que va a marcarlo para siempre, un viaje que terminará por hacerlo crecer.

Lila “… es un ángel con lengua de puta, parece que las palabras que le salen de los labios van a herirla, que los dientes se le caerán al suelo de vergüenza pero de eso nada, pasa ligera como un viento de verano, no se rompe nada, incluso acaricia.”.

El autor es preciso y contundente en los pasajes eróticos. Los cuales, por sí solos, ya justifican la lectura del libro (bueno, es cosa sabida, un poco de sexo bien escrito siempre se agradece).

La voz de Lila fue llevado al cine en el año 2004 por el libanés Ziad Doueiri, quien tiene en su haber la película West Beirut (1998), además de haber formado parte del equipo de Quentin Tarantino en algunos de sus trabajos.

El personaje de Lila es interpretado por la joven actriz Vahina Giocante. Fueron necesarios nueve meses y doscientas entrevistas para dar con la actriz indicada para el papel. Ya conocíamos de sus actuaciones desde Marie Baie des Anges, cinta en la que interpreta a una jovencita de 14 años que trabaja en una base naval Norteamericana en algún lugar del Mediterráneo durante los años 60.

Entre las críticas más acertadas está la de Esteve Riambau, de la revista Fotogramas, allí nos comenta: “Lila encarna el erotismo en estado puro, ese que prefiere sugerir antes que mostrar y que arrastra las pasiones hasta límites casi enfermizos”.

Erotismo en estado de alta pureza. Pienso que el calificativo es acertado. Una sola gota de Lila sería suficiente para acabar con todas las asperezas de este día.

Un perro muerto

Publicado el 01/11 16:15
En la librería Summa de Sabana Grande, que visito por pura casualidad, me encuentro (¡gratísima sorpresa!) con el nuevo libro de Ednodio Quintero: Confesiones de un perro muerto (Mondadori, 2006). No puedo creerlo. Estaba esperando un nuevo libro de Ednodio desde que Enrique Vila-Matas nos comentara, en su volumen de ensayos Extrañas notas de laboratorio (Ediciones El otro, el mismo, 2003), acerca de la lectura que hizo de un manuscrito, durante su estadía en un hotel ubicado en las montañas del páramo andino, al que considera una pequeña obra maestra. Se trataba de la novela El diablo en casa, de Ednodio Quintero.

Ese “diablo” aún no anda suelto, pero con este “perro muerto” de seguro que la vamos a pasar bien. Considero a Ednodio uno de los mejores escritores en nuestra lengua. Su novela La danza del jaguar (Monte Avila Latinoamericana, 1991 y 2006), es uno de los libros más cautivadores que he tenido la oportunidad de leer en toda mi existencia. Su trama –lo más parecido al delirio producido por una fiebre abrazadora– está conformada por cientos de historias que se imbrican unas con otras en la mente de un joven adolescente.

Decir que Ednodio Quintero es quizás el mejor escritor venezolano vivo puede, de seguro, ser considerado por muchos como una provocación, y hasta como una herejía –además de servir para ganarme no pocos enemigos–, pero si existe algo así como el “Top five billboard ranking” de la literatura venezolana contemporánea, Ednodio ocupa allí, con toda certeza, un bien ganado lugar muy cerca del tope.

Debo confesar que también traje conmigo en esta oportunidad una autobiografía “ligera”, un libro de esos para llevar a la playa: Lauren Bacall por mí misma (Ultramar, 1989). No pude contenerme, es una de mis diosas del celuloide. ¿Lo habrá escrito de verdad ella misma? Eso espero. Anyway, se ve muy interesante.

Meditación interrumpida

Publicado el 29/10 09:39
Viejo escritor se pone suéter, se sienta, sonríe a la pantalla del ordenador y escribe sobre la vida. ¿Cabe mayor solemnidad? Y, Dios mío, ¿os habeis preguntado alguna vez lo que llega a mear un hombre en su vida? ¿Lo que come, caga? Toneladas. Horrible. Es mejor morirse y salir de aquí, estamos envenenándolo todo con lo que expelemos. Y al carajo con las alegres bailarinas; ellas también lo hacen. Charles Bukowski, Diarios

Me impresiona la coincidencia con Bukowski en esta forma particular de ver la vida. Este minitexto lo escribí hace ya algún tiempo para mi libro Antifábulas y otras brevedades (Texto Sentido editores, 2004):


Meditación interrumpida (o cómo pueden llegar a
quebrarse los metaniveles de conciencia)

Esa noche, la bóveda celeste se me presentaba diáfana y total. Jugué un poco a identificar a las estrellas y sus circunstancias: Sirio, la más brillante, con sus entrañas inflamadas; Rigel, imponente, gigante entre gigantes; Deneb, hermosa y múltiple, a ratos esquiva. Un rosario de cuentas centelleantes abría maravillosos senderos de luz en la infinitud del firmamento. Imaginé que descubría la ira apoteósica de una supernova o el paso fugaz de un asteroide extraviado y diminuto. Un pensamiento me llevó a otro, y así, de pronto, me encontré cavilando acerca del funcionamiento de esa máquina formidable que es el universo; de la misteriosa gestación del tiempo; de la imagen fragmentaria de la radiación de fondo en la pantalla del televisor; de la antimateria como negación de lo que somos; de la síntesis de los elementos, el origen de la conciencia, la vida en otros planetas –todos estamos hechos de polvo de estrellas–, el vacío absoluto, la completitud absoluta, la colisión de galaxias a la deriva, la torsión de la luz producida por la relatividad de las fuerzas, la temible profundidad de los agujeros negros, el Big Bang... ¡Puufff!... ... y es el insufrible hedor de mis propias flatulencias lo que me devuelve, de manera irremediable, a la tediosa cotidianidad.
Autor: Rigoberto
Categoría: Imposturas